miércoles, 21 de marzo de 2012

Siéntete grande por rodearte de cosas que merezcan la pena

No es necesario mostrar la belleza a los ciegos, ni decir verdades a los sordos. Pero nunca mientas a quienes te escuchan, ni decepciones a los que te admiran.
Borra con una sonrisa toda la tristeza que te invada, así no darás a los que te odian la alegría de verte llorar... pero darás a los que te aman la alegría de verte sonreír

Escoger un camino significa abandonar otros. Y cuando crezcas, descubrirás que defendiste mentiras, te engañaste a ti mismo o sufriste por tonterías.
Si eres un buen guerrero no te culparás por ello, pero tampoco dejarás que tus errores se repitan.
Cuando alguien desea algo debe saber que corre riesgos, y por eso la vida merece la pena. Todas las batallas sirven para enseñarnos, y más aún, aquellas que perdemos…

viernes, 24 de febrero de 2012

No siempre, pero, de vez en cuando, hay cosas que hablan por sí mismas

Puedes no ser su primero, su último o su único. Ella amó antes y puede amar de nuevo. Pero si te ama ahora, ¿qué otra cosa importa?

Ella no es perfecta. Tú tampoco lo eres. Y ustedes dos nunca serán perfectos.

Pero si ella puede hacerte reír al menos una vez, puede hacerte pensar dos veces, si admite ser humana y cometer errores, no la dejes ir y dale lo mejor de ti.

Ella no va a recitarte poesía, tampoco está pensando en ti en todo momento, pero te dará una parte de ella que sabe que podrías romper. No la lastimes, no la cambies, y no esperes de ella más de lo que pueda darte. No analices. Sonríe cuando te haga feliz, grita cuando te haga enfadar y extráñala cuando no esté. Ámala con todo tu ser cuando recibas su amor.

Porque no existen personas perfectas, pero siempre habrá una que sea perfecta para ti...


Bob Marley

sábado, 28 de enero de 2012

Las mujeres son como las manzanas de un árbol.

Las mejores manzanas están en lo más alto del árbol. Los hombres no desean coger las mejores porque temen caerse y hacerse daño. Entonces, en vez de esto, ellos simplemente cogen las manzanas caídas del suelo que no son tan buenas, pero son más fáciles.
De esta forma, las manzanas de la copa piensan que algo no funciona con ellas, cuando en realidad son asombrosas. Ellas sólo tienen que esperar a que llegue el hombre adecuado, el que sea lo suficientemente valiente para subir todo el camino hasta la cima.

jueves, 26 de enero de 2012

Todas las batallas en la vida sirven para enseñarnos algo, y más aún, aquellas que perdemos

¿Cuántas veces hemos deseado borrar un día, un instante, un momento, hasta un año de nuestras vidas? Borrarlo todo y vaciar nuestra memoria.
Cuántas veces deseamos volver a ser niños, vivir todo de nuevo, recuperar lo que se fue o dejar que el tiempo ponga las cosas en su lugar…

Algunas personas, simplemente no esperan nada del tiempo. Da lo mismo regresar que avanzar, simplemente renuncian a que el tiempo continúe su paso, y dejan que se marche con lágrimas y un largo adiós.

Si deseáramos en algún momento perder completamente la memoria y plegarnos por ejemplo a la frase "comenzar de nuevo" ¡¿cuántas cosas no perderíamos?! Sería como aquellas cosas que se extravían accidentalmente en una mudanza, y luego, se extrañan.

Perderíamos el calor del primer beso y la sensación de aquel amanecer que fue perfecto. La nostalgia por amores pasados y la inocencia con la que nos entregamos a lo desconocido esa primera vez. Quedarían atrás los amigos que iban a ser eternos, las cartas que nos hicieron llorar, la primera o última vez que vimos a un gran amor, los abrazos más cálidos, el día que pensamos que se iba a caer el mundo, el dolor más hermoso, la sonrisa más esperanzadora, el nacimiento del sentimiento más puro…

¿En realidad comenzaríamos una nueva vida o mataríamos otra llena de bellos recuerdos?

Dejamos una vida y un presente que nos da infinitas oportunidades por soñar con un futuro perfecto que no existe, o un pedazo de cielo donde no sabemos qué nos espera.


¿Vale realmente la pena perder la memoria? ¿Sería realmente bueno empezar de cero?

Existe un lenguaje que va más allá de las palabras...

"Dicen que a lo largo de nuestra vida tenemos dos grandes amores.

Uno con el que te casas o vives para siempre, puede que el padre o la madre de tus hijos. Esa persona con la que consigues la compenetración máxima para estar el resto de tu vida junto a ella.

Y dicen que hay un segundo gran amor, una persona que perderás siempre. Alguien con quien naciste conectado, tan conectado que las fuerzas de la química escapan a la razón y os impedirán, siempre, alcanzar un final feliz. Hasta que cierto día dejareis de intentarlo; os rendiréis y buscaréis a esa otra persona que acabaréis encontrando.
Pero os aseguro que no pasaréis una sola noche sin necesitar otro beso suyo, o tan siquiera discutir una vez más... Todos sabéis de qué estoy hablando, porque mientras estabais leyendo esto, os ha venido su nombre a la cabeza.
Os librareis de él o de ella, dejareis de sufrir, conseguiréis encontrar la paz (le sustituiréis por la calma)... Pero, os aseguro que no pasará un día en que deseéis que estuviera ahí para perturbaros. Porque, a veces, se desprende más energía discutiendo con alguien a quien quieres, que haciendo el amor con alguien a quien aprecias."



"El Zahir", Paulo Coelho