sábado, 28 de enero de 2012

Las mujeres son como las manzanas de un árbol.

Las mejores manzanas están en lo más alto del árbol. Los hombres no desean coger las mejores porque temen caerse y hacerse daño. Entonces, en vez de esto, ellos simplemente cogen las manzanas caídas del suelo que no son tan buenas, pero son más fáciles.
De esta forma, las manzanas de la copa piensan que algo no funciona con ellas, cuando en realidad son asombrosas. Ellas sólo tienen que esperar a que llegue el hombre adecuado, el que sea lo suficientemente valiente para subir todo el camino hasta la cima.

jueves, 26 de enero de 2012

Todas las batallas en la vida sirven para enseñarnos algo, y más aún, aquellas que perdemos

¿Cuántas veces hemos deseado borrar un día, un instante, un momento, hasta un año de nuestras vidas? Borrarlo todo y vaciar nuestra memoria.
Cuántas veces deseamos volver a ser niños, vivir todo de nuevo, recuperar lo que se fue o dejar que el tiempo ponga las cosas en su lugar…

Algunas personas, simplemente no esperan nada del tiempo. Da lo mismo regresar que avanzar, simplemente renuncian a que el tiempo continúe su paso, y dejan que se marche con lágrimas y un largo adiós.

Si deseáramos en algún momento perder completamente la memoria y plegarnos por ejemplo a la frase "comenzar de nuevo" ¡¿cuántas cosas no perderíamos?! Sería como aquellas cosas que se extravían accidentalmente en una mudanza, y luego, se extrañan.

Perderíamos el calor del primer beso y la sensación de aquel amanecer que fue perfecto. La nostalgia por amores pasados y la inocencia con la que nos entregamos a lo desconocido esa primera vez. Quedarían atrás los amigos que iban a ser eternos, las cartas que nos hicieron llorar, la primera o última vez que vimos a un gran amor, los abrazos más cálidos, el día que pensamos que se iba a caer el mundo, el dolor más hermoso, la sonrisa más esperanzadora, el nacimiento del sentimiento más puro…

¿En realidad comenzaríamos una nueva vida o mataríamos otra llena de bellos recuerdos?

Dejamos una vida y un presente que nos da infinitas oportunidades por soñar con un futuro perfecto que no existe, o un pedazo de cielo donde no sabemos qué nos espera.


¿Vale realmente la pena perder la memoria? ¿Sería realmente bueno empezar de cero?

Existe un lenguaje que va más allá de las palabras...

"Dicen que a lo largo de nuestra vida tenemos dos grandes amores.

Uno con el que te casas o vives para siempre, puede que el padre o la madre de tus hijos. Esa persona con la que consigues la compenetración máxima para estar el resto de tu vida junto a ella.

Y dicen que hay un segundo gran amor, una persona que perderás siempre. Alguien con quien naciste conectado, tan conectado que las fuerzas de la química escapan a la razón y os impedirán, siempre, alcanzar un final feliz. Hasta que cierto día dejareis de intentarlo; os rendiréis y buscaréis a esa otra persona que acabaréis encontrando.
Pero os aseguro que no pasaréis una sola noche sin necesitar otro beso suyo, o tan siquiera discutir una vez más... Todos sabéis de qué estoy hablando, porque mientras estabais leyendo esto, os ha venido su nombre a la cabeza.
Os librareis de él o de ella, dejareis de sufrir, conseguiréis encontrar la paz (le sustituiréis por la calma)... Pero, os aseguro que no pasará un día en que deseéis que estuviera ahí para perturbaros. Porque, a veces, se desprende más energía discutiendo con alguien a quien quieres, que haciendo el amor con alguien a quien aprecias."



"El Zahir", Paulo Coelho

martes, 24 de enero de 2012

Por todo lo que allana la acritud de las horas, por todo lo que alivia la angustia de los días

Al final de cada guerra, los guerreros vuelven a casa con la esperanza de que lo que han visto y hecho no permanezca en su mente durante mucho tiempo.

Budha dijo una vez: "es mejor conquistarte a ti mismo que ganar mil batallas". Pero hay soldados que no pueden vivir sin luchar y se esconden para planear su próxima batalla.

Ir a la guerra no te convierte en guerrero, por eso, el verdadero guerrero, ese ajeno luchador, sabe que las guerras no se acaban, simplemente cambian, y nunca podrá haber paz mientras las armas sigan cargadas y sobre la munición.




lunes, 23 de enero de 2012

Coged las rosas mientras podáis, veloz el tiempo vuela. La misma flor que hoy admiráis, quizás mañana estará muerta

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase, nuestra esencia está intacta. Somos seres llenos de pasión. La vida es desierto y oasis. Nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia. Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa: tú puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar, porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores: el silencio. La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes, huye.
Valora la belleza de las cosas simples. Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas, pero no podemos remar en contra de nosotros mismos. Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca tener toda la vida por delante. Y vívela intensamente, sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte. Las experiencias de quienes nos precedieron, de nuestros "poetas muertos", te ayudan a caminar por la vida. La sociedad de hoy somos nosotros: los "poetas vivos"...

No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas.



Walt Whitman